martes, 24 de junio de 2008
Aspergers

Precisamente los emoticones, los símbolos que representan gestos faciales surgieron como una necesidad en internet. El paradigma de la comunicación global tiene sus defectos y uno de ellos es que no puedes ver la cara ni escuchar la entonación de la persona que se está comunicando contigo, salvo cuando se utilizan webcams. ¿Cómo sabes si lo que te acaba de decir la otra persona lo dice en tono de reproche o en broma? Él puede que lo dé por asumido y no lo aclare y tú, tan sólo con el contexto, no sepas por dónde van los tiros. Seguro que habrán tenido alguna situación confusa de este estilo al hacer uso de internet. Pues imagínense como debe ser estar frente a una persona y estar incluso más perdido que un internauta sin emoticones que le ayuden. Sin saber descifrar lo que implica una sonrisa, unos ojos desafiantes o un deje particular. Que expresiones como “¿Esperamos a que nos den las uvas?” o “¿Me lo dices o me lo cuentas?” sean siempre tomadas literalmente porque no se es capaz de leer el trasfondo. Si son capaces de imaginar la frustración que ello conlleva podrán conocer mejor lo que significa el síndrome de Asperger.
Este síndrome, que se identificó hace poco más de dos décadas, se trata de un caso especial de autismo. Al igual que el retraso mental, el autismo es una condición que puede ser muy variable de una persona a otra. Nunca hay dos autistas iguales. De hecho, el autismo puede ir acompañado de un retraso mental tan severo que la persona no sea capaz de hablar o llegar hasta un coeficiente intelectual superior a la media. Los Aspergers van a estar dentro del rango autista más leve, tanto que puede pasar totalmente desapercibido y hacer muy difícil su diagnóstico. Por esa razón este síndrome suele ir acompañado de polémica, puesto que no todos lo reconocen como un síndrome o trastorno como tal. Digo síndrome o trastorno porque en el campo de la psiquiatría la palabra enfermedad suele ser tabú. Si miran cualquier sistema de clasificación de patologías psiquiátricas actuales (DSM IV es el más conocido) comprobarán que la palabra enfermedad no aparece casi por ningún lado salvo aquellas en las que hay una causa muy clara del problema.
Pero siguiendo con el tema de los Aspergers, además de la dificultad para comunicarse con los demás, siguen una rutina muy estricta. No soportan que se les altere el horario o que aparezcan imprevistos. Y tienen un rango de intereses muy específicos que llegan a perseguir con gran intensidad y de forma obsesiva. Esto les permite destacar en esos intereses muy fácilmente y con rapidez. De ahí que el médico que dio el nombre a este síndrome, Hans Asperger, llamara a los niños que lo padecían “pequeños maestros”. Se convertían en expertos apasionados para todo aquello que les interesara.
Si a todo lo demás le unimos que un Asperger puede estar más dotado intelectualmente que una persona normal y sobresalir en ámbitos en los que sienta gran interés (existen Aspergers con premios Nobel), la polémica está servida.
Es cierto que son torpes en la interacción social pero si ellos fueran mayoría y el resto de personas una minoría… ¿Quién les negaría el hecho de que ellos nos vieran a los demás como torpes intelectuales?
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Los 10 Trastornos Mentales Más Extraños en Medicina
Los trastornos mentales afectan a millones de personas en todo el mundo y pueden conducir a años de psicoterapia (y farmacoterapia). En algunos casos, el problema psicológico que se sufre es extremadamente raro o extraño. Esta es una lista de los 10 trastornos mentales más extraños.
10 Síndrome de Estocolmo
El síndrome de Estocolmo es una respuesta psicológica que se ve a veces en los rehenes. Éstos muestran signos de simpatía, lealtad e incluso conformidad voluntaria con el secuestrador, a pesar de la situación de riesgo en la que se encuentran los rehenes. Este síndrome también puede encontrarse en otros casos, incluyendo aquellos como la violencia de género, violación y abuso de menores.
El nombre del síndrome se creó tras el robo de un banco en Estocolmo, Suecia, en el cual los atracadores retuvieron a empleados del banco como rehenes desde el 23 de Agosto al 28 de Agosto de 1973. En este caso, las víctimas se encariñaron emocionalmente con sus secuestradores e incluso los defendieron después de que fueran dejados en libertad tras sus seis días de cautiverio, rechazando testificar en contra de ellos. Más tarde, después de que se juzgaran y fueran condenados a prisión, uno de ellos se casó con una mujer que había sido su rehén.
Un famoso ejemplo del síndrome de Estocolmo es la historia de Patty Hearst, una hija de un millonario que fue secuestrada en 1974, y que parece que desarrolló simpatía por sus secuestradores y más tarde tomó parte en un robo que estaban planeando.

9 Síndrome de Lima
Justo el síndrome opuesto al síndrome de Estocolmo. En el síndrome de Lima los secuestradores se vuelven más compasivos con la situación y necesidades de los rehenes.
El síndrome se definió tras la toma de rehenes en la embajada Japonesa en Lima, Perú, donde 14 miembros del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA) tomó a cientos de rehenes en una fiesta en la residencia oficial del embajador japonés en Perú. Los rehenes se trataban de diplomáticos, oficiales del gobierno y militares, y ejecutivos de muchas nacionalidades que se encontraban en ese momento en la fiesta. El secuestro comenzó el 17 de Diciembre de 1996 y terminó el 22 de Abril de 1997.
A los pocos días del secuestro, los militantes liberaron a la mayoría de los rehenes, despreocupándose por su importancia, incluyendo al futuro presidente de Perú y a la madre del presidente de aquel entonces.
Después de meses de negociaciones sin éxito, todos los rehenes que quedaban fueron liberados gracias a una redada de comandos peruanos, aunque un rehén fue asesinado.

8 Síndrome de Diógenes
Diógenes fue un antiguo filósofo griego que se dice que vivía en un barril de vino (esto entra más en la leyenda) y promovió las ideas del nihilismo y el animalismo. Cuando Alejandro Magno le preguntó qué es lo que más quería en el mundo, él contestó: ¡”Que te apartes del sol!”.
El síndrome de Diógenes es una condición caracterizada por una extrema autonegligencia, tendencia a recluirse y una acumulación compulsiva de objetos y, a veces, de animales. Se suele encontrar principalmente en ancianos y se asocia a la depresión senil.
El nombre del síndrome, en realidad, sería erróneo ya que Diógenes tuvo una vida ascética y no hay datos que indiquen que desatendiera su propia higiene.

7 Síndrome de París
El síndrome de París es una condición exclusiva de los turistas japoneses. Este síndrome se caracteriza por una depresión de estos turistas mientras están en esta famosa ciudad. De los millones de turistas japoneses que visitan la ciudad cada año, alrededor de una docena padece este trastorno y tienen que volver a su país natal.
La condición es básicamente una forma severa de “shock cultural”. Los educados turistas japoneses que llegan a la ciudad son incapaces de separar la visión idílica de la ciudad, en vídeos como Amelie, de la realidad de una moderna y bulliciosa metrópolis.
Los turistas japoneses que se topan con la realidad se vuelven incapaces de discutir y se ven forzados a reprimir su propia ira lo que desemboca finalmente en una depresión.
La embajada japonesa tiene una línea telefónica disponible las 24 horas para los turistas que padezcan de este severo shock cultural y pueden aportar tratamiento hospitalario de emergencia si es necesario.
6 Síndrome de Stendhal
El síndrome de Stendhal es un trastorno psicosomático que provoca taquicardia (aceleración del ritmo cardiaco), mareos, confusión e incluso alucinaciones en algunas personas que contemplan arte, normalmente cuando este arte es particularmente bello o hay una gran cantidad de obras de arte en un mismo lugar. El término puede ser también utilizado para describir una reacción similar en otras circunstancias, como por ejemplo cuando se contempla una inmensa belleza en la naturaleza.
Se le dió el nombre a este síndrome después de que el famoso autor francés del siglo XIX Stendhal describiera su experiencia con este fenómeno durante su visita en 1817 de Florencia, en su libro “Nápoles y Florencia: Un viaje desde Milán hasta Reggio”.

5 Síndrome de Jerusalem
El síndrome de Jerusalem se caracteriza por un conjunto de reacciones mentales que giran en torno a la presencia de ideas religiosas obsesivas, ilusiones u otras experiencias psicóticas que se desencadenan o son favorecidas por la visita a la ciudad de Jerusalem. No es endémico de una única religión o lugar, pero ha afectado a judios y cristianos de muchos ámbitos diferentes.
El trastorno aparece mientras se está en Jerusalem y causa ilusiones psicóticas que tienden a desaparecer después de unas pocas semanas. De todas las personas que han sufrido esta psicosis espontánea, todos tenían una historia de trastornos mentales previos o parecían no estar “bien” antes de llegar a la ciudad.
4 Síndrome de Capgras
El síndrome de Capgras es un raro trastorno en la cual una persona se aferra a la delirante creencia de que sus conocidos, más frecuentemente el cónyuge o un familiar cercano, han sido reemplazados por impostores de apariencia idéntica.
Es más común en pacientes con esquizofrenia, aunque puede ocurrir en aquellos con demencia o lesión cerebral.
Un informe de un caso mencionaba lo siguiente:
La Sra. D., de 74 años, casada y ama de casa, fue dada de alta recientemente en un hospital local después de su primera admisión psiquiátrica y se presentó en nuestra clínica para una segunda opinión. Mientras se tramitaba su admisión a principios de año, ella había recibido el diagnóstico de psicosis atípica por su creencia de que su marido había sido sustituido por otra persona. Rechaza dormir junto al “impostor”, cerraba la puerta de su habitación por la noche y pidió a su hijo una pistola. Finalmente, peleó con la policia cuando se intentó hospitalizarla. A veces, ella pensaba que su marido era su padre que había muerto hace mucho. Podía reconocer a otros miembros de la familia y únicamente era incapaz de reconocer a su esposo.
La paranoia inducida por este trastorno se ha vuelto un recurso común en libros de ciencia ficción y películas, como la la Invasión de los Ladrones de Cuerpo, Desafío Total y Las Mujeres Perfectas.
3 Síndrome de Fregoli
El síndrome inverso al síndrome de Capgras. El síndrome de Fregoli es un raro trastorno en la cual la persona cree fimermente que personas diferentes se tratan en realidad de una única persona que cambia de apariencia o está disfrazada.
El nombre está basado en el actor italiano Leopoldo Fregoli que fue famoso por su habilidad para hacer cambios rápidos de apariencia durante sus actuaciones.
Se documentó por primera vez en 1927 por dos psiquiatras que mostraban el caso de una mujer de 27 años que estaba totalmente convencida de que estaba siendo perseguida por dos actores con los que solía ir al teatro. Pensaba que esa gente “la perseguía de cerca, tomando la forma de gente que conocía”.

2 Síndrome de Cotard
El síndrome de Cotard es una rara patología psiquiátrica en la que la persona cree que está muerta, no existe, se está pudriendo o que incluso ha perdido su sangre y órganos internos. Más raramente, puede incluir ideas delirantes de inmortalidad.
En un caso se comentaba lo siguiente:
Los síntomas del paciente ocurrieron en el contexto de más sentimientos generales de irrealidad y de estar muerto. En enero de 1990, después de ser dado de alta en el hospital de Edimburgo, su madre lo llevó a Sudáfrica. Estaba convencido de que le habían llevado al infierno (por el calor) y que había muerto de una septicemia o infección generalizada (que había sido uno de los riesgos en su recuperación) o quizás de SIDA (había leído una historia de un periódico llamado The Scotsman sobre alguien con SIDA que había muerto por septicemia) o de fiebre amarilla. Pensaba que había “tomado prestado el espíritu de mi madre para mostrarme el infierno”, y que estaba durmiendo en Escocia.
Jules Cotard, un neurólogo francés, le dió nombre a este trastorno que fue descrito por primera vez por él y que nombró como “le délire de négation” (”el delirio de negación”) en una conferencia en París en 1880.

1 Paramnesia Reduplicativa
La paramnesia reduplicativa es una ideación delirante en la que la persona cree que un lugar o zona ha sido duplicado, existiendo en dos o más lugares simultáneamente, o que ha sido “recolocado” en otro sitio. Por ejemplo, una persona podría creer que, de hecho, que no están en el hospital en el que había sido admitido, sino un hospital idéntico en apariencia en una zona diferente del país, aunque esto sea obviamente falso, como comentaba un informe de un caso:
Unos pocos días después de la admisión en el Centro de Neurocomportamiento, la orientación estaba intacta, podía dar detalles del accidente, podía recordar los nombres de los médicos y podía aprender nueva información y retenerla indefinidamente. Sin embargo, mostraba una anormalidad característica en la orientación del lugar. Mientras aprendía rápidamente y recordaba que estaba en el Hospital de Veteranos de Jamaica Plain (también conocido como el Hospital Administrativo de Veteranos de Boston), insistía que el hospital estaba localizado en Taunton, Massachusetts, su pueblo natal. Tras un interrogatorio a conciencia, reconocía que Jamaica Plain era parte de Boston y admitió que sería extraño que hubiera dos Hospitales de Veteranos de Jamaica Plain localizados en Taunton. Una vez, mencionó que el hospital estaba situado en una habitación libre de su casa.
El término “paramnesia reduplicativa” fue usado por primera vez en 1903 por el neurólogo checoslovaco Arnold Pick para describir un trastorno en un paciente del cual sospechaba que se trataba de la enfermedad de Alzheimer y que insistía que le habían sacado de la ciudad en la que estaba la clínica de Pick a otra que parecía idéntica pero que estaba en un suburbio familiar. Para explicar esta discrepancia, incluso afirmó que Pick y el personal médico trabajaban en ambos lugares.
Pagina web de Psiquiatria
www.psiquiatria.com
lunes, 23 de junio de 2008
Esquizofrenia: Concepto de "Psicosis" y Esquizofrenia
Los trastornos psiquiátricos en el DSM-IV deben ser clasificados según la prioridad diagnóstica
y, por ende, la prioridad en la instauración de un tratamiento. En virtud de ello, los cuadros
psiquiátricos que tienen la primera prioridad son aquellos trastornos orgánicos, luego los
trastornos afectivos, posteriormente los trastornos esquizofrénicos y finalmente todos los
otros cuadros psiquiátricos como los trastornos de ansiedad, de ajuste o de personalidad, entre
otros.
Psicosis
Los tres primeros trastornos (orgánicos, afectivos y esquizofrénicos) engloban el concepto
antiguo (y retirado del DSM-IV) de "Psicosis" como aquellas alteraciones del aparato psíquico
que involucran un severo trastorno del juicio de realidad. La psicosis se dividía en dos
subgrupos:
1.- Psicosis exógena (somática, orgánica o no hereditaria) que se clasificaba en aguda o
crónica dependiendo de que tan rápidamente actúa el desencadenante orgánico, ejemplo, el
abuso de substancias o la degeneración neuronal (como en la enfermedad de Alzheimer). En el
DSM-IV se describen como trastornos orgánicos.
2.- Psicosis endógena ("hereditaria") que se clasificaba en aquellos cuadros de naturaleza
esquizofrénica (Esquizofrenia en el DSM-IV) y aquellos de naturaleza afectiva o psicosis
maniaco-depresiva (Trastorno afectivo del DSM-IV).
Concepto de esquizofrenia
La descripción de cuadros semejantes a los que actualmente se conocen como esquizofrenia,
fue realizada por Kraepelin (Alemania) en 1896 y 1899, que denominó como "demencia
precoz", caracterizado por una alteración severa del juicio de realidad que iba hacia una
demencia más o menos tardíamente, pero precoz porque se veía en pacientes relativamente
jóvenes de 15 a 25 años de edad.
A Bleuler (Suiza) en 1911 le pareció que este cuadro no siempre iba a una demencia y que no
siempre era de inicio precoz, por lo cual rebatió el nombre de demencia precoz y propuso el
término "esquizofrenia" queriendo reflejar que era una afección que modificaba la psiquis o
mente ("frena") que se encontraba escindida ("esquizo") con ciertas funciones que se alteraban
en un sentido, mientras otras iban en la dirección opuesta.
En un sentido descriptivo, la esquizofrenia es la "locura" según el concepto cotidiano y popular
de éste término.
Esquizofrenia: Alteración de las funciones psiquiátricas.
Las manifestaciones sintomáticas de la esquizofrenia se deben a la alteración de diversas
funciones psiquiátricas, de las cuales las más importantes son:
1.- Alteraciones del curso del pensamiento.
Las alteraciones del curso del pensamiento conducen a la disgregación de éste, fenómeno
pesquisable en el examen mental. La disgregación es propia de la esquizofrenia en ausencia
de alteración de conciencia, para permitir la diferenciación del pensamiento incoherente
(cuando ocurre un fenómeno similar, pero con alteración de conciencia presente). Un grado
menor de disgregación del pensamiento es el pensamiento laxo que puede manifestarse como
un lenguaje indicativo, donde la persona habla sin ningún problema pero el terapeuta se queda
como, por ejemplo, el motivo de consulta. Por su parte, el grado máximo de disgregación lleva
a lo que se conoce como "ensalada de palabras" donde el paciente utiliza múltiples símbolos
lingüísticos reales o falsos en un gigantesco desorden y sin ningún sentido.
Las alteraciones del curso del pensamiento se deben a diferentes mecanismo, como:
produce una asociación de las ideas con otras de acuerdo a una idea directiva o meta
del pensamiento y cualquiera de las ideas colaterales van quedando de lado. En la
esquizofrenia existe una alteración de la asociación de ideas, por lo que el
pensamiento va perdiendo la meta o el objetivo final, con proliferación de ideas
colaterales y modificación progresiva y cada vez más alejada de la idea original. Al
inicio el pensamiento es más vago y nebuloso, cuesta entender dónde va el
pensamiento que aparece indefinido y quedando con la sensación de que no se sabe lo
que ha hablado el sujeto.
b. Condensación. Ocurre cuando dos o más palabras se juntan y se unen formando una
sola, constituyéndose la fusión de dos conceptos distintos en uno solo. Esto puede
ocurrir en asociaciones en juegos de palabras propias de chistes o puzzles, pero en
este caso se mantiene el contexto de la situación, mientras que el esquizofrénico tiene
una perdida del juicio de realidad.
está valiendo para el otro, muchas veces con cierta relación. Igualmente que la
condensación la anormalidad está en la falta de relación con el contexto.
en el idioma, las cuales adquieren un significado especial. También se puede
considerar las palabras verdaderas a las cuales se les da un significado especial o
extraño.
permanentemente.
se corta el pensamiento y luego sigue hablando perdiendo la secuencia que llevaba.
de la cabeza.
debe seguir hablando de ello.
simultáneos luchan o presionan entre sí y la hacen perder todo el hilo de ideas llevando
a la disgregación.
literalmente las ideas metafóricas.
brusca e incontrolable.
Esta alteración puede ser muchas veces lo primero en aparecer o lo más predominante. El
paciente no vibra con el medio ambiente, aparece como con indiferencia frente a la realidad
emocional que lo rodea y cae en un embotamiento afectivo. En algunos casos hay
aplanamiento afectivo en la forma de un solo afecto mantenido y rígido que no se modifica,
pudiendo llevar a una incongruencia ideo-afectiva. Ocasionalmente el paciente puede debutar
con un afecto, como, por ejemplo, agresividad, que aparece de manera explosiva, imprevisible
e incontrolable, como grandes rabias exteriorizadas que culminan en suicidio (causa de aprox.
Un 10% de las muertes en los esquizofrénicos) o en automutilaciones e incluso en daño de
terceros.
con el paciente, que se encuentra afectivamente distante en la conversación, constantemente
expresan ambivalencias afectivas (sentimientos opuestos simultáneamente) y e incongruencias
ideo-afectivas.
Los cambios en la vida emocional del paciente pueden conducir al autismo, en que el suejto
llega a estar afectivamente distante de los otros y de sí mismo. A veces sus propias
producciones afectivamente no tienen mucho efecto en sí mismos y, así, por ejemplo, en un
delirio de persecución el sujeto no lo vive intensamente, no trata de buscar a los posibles
perseguidores o no tiene conductas concordantes con los fenómenos extraños que le ocurren
(como las alucinaciones auditivas).
Frecuentemente son los primeros síntomas, consistiendo en una lenta disminución de la
voluntad de la persona que le impide tomar decisiones, abandonar trabajos o estudios y no
hacer nada en su vida habitual ("volverse vago"), todo lo cual se denomina pérdida de
propositividad vital.
Esta falta de voluntad no debe corresponder sólo a una crisis transitoria, como una crisis
vocacional propia de los adolescentes, sino que esta pérdida del propósito vital debe influir en
todos los aspectos de la vida de la persona, sin que el mismo sujeto pueda explicarse muy bien
el porqué a los demás su actitud e incluso a sí mismo. Es, por lo tanto, un proceso muy grave
no comprensible. La perdida de la propositividad vital en estos pacientes es como un quiebro
brusco en la línea de vida del sujeto, sin que ellos puedan hacer nada para volver al cierto
sentido de vida que llevaba.
Las alteraciones del vivenciar del yo también son importantes en estos pacientes. En etapas
iniciales o ya en cuadros más tardíos de la enfermedad, la persona siente que su yo cambia,
experimentando de forma distinta su propio yo. En la vida "normal" el sujeto tiene la capacidad
de discriminar la diferencia entre el yo y no yo (lo interno de lo externo), tiene identidad del yo
en el tiempo y en diversas circunstancias, posee una unidad del yo donde el sujeto sabe que
su yo es uno solo y además el yo normal presenta sensación de su propia existencia y
conciencia de pertenencia del yo. En el esquizofrénico se pierden estas facultades del yo.
Aparece una dificultad en el sujeto para diferenciar el mundo externo del mundo interno. Hay
despersonalización que refleja la pérdida de la identidad del yo donde el paciente siente
extrañeza de sí mismo. La perdida de sensación de unidad del yo se refleja en la doble
contabilidad o doble orientación del yo propio, donde el paciente siente que ya no es una sola
persona sino una o varias más y muchas veces el paciente siente todo lo contrario, o sea,
pierde la sensación de existencia de su propio yo y pierde, por lo tanto, la sensación de estar
vivo. La alteración de la pertenencia del yo o "mieidad" se caracteriza por la pérdida de la
sensación del yo de sentirse suyo, produciéndose el fenómeno de "lo hecho" que se refiere a
que los actos realizados por el yo ya no son realizados por él, sino que son sólo sucesos
acaecidos en forma independiente al yo del sujeto, además es posible que le "metan otros" la
voluntad de esos actos (voluntad ajena o impuesta) y que los sentimientos no sean los suyos
propios sino sentimientos que personas extrañas le han impuesto. En el caso de los
adolescentes "lo hecho" debe comprobarse explícitamente que es ajeno al yo y no "...como si
fuera impuesto o ajeno". Muchas veces esto se corrobora por lo bizarro que resulta, ya que la
voluntad y los sentimientos son impuestos por aparatos extraterrestres, máquinas en su
cerebro, satélites marcianos, etc.
Son fundamentales en una gran proporción de los pacientes esquizofrénicos. Es uno de los
aspectos que resulta más evidente y que más fácilmente resalta a los ojos del examinador.
Al conjunto de manifestaciones de alteración del contenido del pensamiento se le denomina
"delirio" y se caracteriza por juicios falsos (casi siempre) sobre la realidad con la convicción
intrínseca extraordinariamente fuerte de que el delirio es verdad. Por ello, estos juicios tiene el
carácter de apodícticos y absolutamente indubitables (no cabe la menor duda), ya que no
necesitan ser demostración para los pacientes y son impenetrables frente a los argumentos de
los otros, aunque el contenido casi siempre es imposible. Las personas sienten que es realidad
aunque puede parecer que confronten sus ideas con otros, pero sin que los argumentos de los
demás tengan un valor real que posibilite que se ellos modifiquen sus propias creencias
apodícticas.
El delirio, está compuesto por múltiples ideas delirantes que constituyen en su contexto un
sistema delirante. Estas ideas deben ser primarias e incomprensibles desde el punto de vista
del método científico espiritual, llevando a que sean explicables sólo mediante el método
científico natural y, por lo mismo, se pueda discriminar (teóricamente) una etiología orgánica de
su aparición. Por estas razones, las ideas delirantes primarias deben ser diferenciadas de
aquellas secundarias y comprensibles, o sea, se deben separar de las ideas deliroides
(comprensibles a partir de una alteración del estado afectivo del sujeto) y de las ideas
deliriosas (comprensibles a partir de una alteración de conciencia).
En las ideas delirantes se pueden diferenciar dos subtipos:
1.- Percepción delirante, donde hay una percepción normal, pero hay una interpretación
extraña, inusual o insólita o se agrega una explicación delirante, generalmente autorreferente,
de una fenómeno perceptivo, que aparece súbitamente en forma completamente desarrollada
(idea enmarcada en un contexto delirante, pero con una elaboración compleja).
2.- Ocurrencia delirante, donde no hay relación con algo perceptivo sino algo del juicio nada
más. Son sólo ocurrencias y casi siempre son absurdas y autorreferentes.
El humor delirante se refiere a un estado afectivo extraño, insólito o nuevo, que puede o no
estar asociado temporalmente a una idea delirante que el paciente está relatando. El paciente
siente que hay una "atmósfera", algo extraño y absolutamente distinto en las situaciones o el
ambiente, la cual no puede explicar o decir qué es realmente, como si todo hubiera cambiado a
su alrededor aunque no pueda expresarlo detalladamente y aunque los fenómenos perceptivos
sean los mismos que unos momentos antes de sentir esta atmósfera distinta (físicamente todo
está igual). Se le ha comparado con la sensación previa a salir a un escenario en el cual el
paciente no sabe a lo que va, como una condición afectiva delirante ante lo desconocido.
Una de las manifestaciones sintomáticas más característica de los pacientes esquizofrénicos
son las pseudoalucinaciones auditivas, las llamadas "voces". Estas se caracterizan por no
estar dentro del espacio objetivo externo, sino en el espacio subjetivo interno del sujeto, o sea,
vienen desde dentro de la cabeza, tienen un bajo contenido sensorial (son sólo unos
murmullos), no hay alteración de conciencia y no se actúan en forma concordante a la situación
(el paciente no hace nada en contra de esas voces, no trata de evitarlas o de liberarse de
ellas). Es típica la sonorización del pensamiento, donde el paciente siente que ya no piensa
sino que escucha dentro de su cabeza, aunque a veces son voces dialogadas y en otras
ocasiones son comentarios de los actos que la persona realiza a cada momento (por ejemplo,
al comer el paciente puede escuchar "ahora estoy tomando la cuchara, ahora estoy
masticando, ahora estoy tragando..."). Una característica propia de la esquizofrenia, es que el
paciente no se acostumbra nunca a ellas y siempre le parecen nuevas y está atento a su
aparición.
En otros casos pueden aparecer alucinaciones viscerales, en donde la persona siente que algo
le pasa en su interior. Son bastante bizarras como pérdida de los intestinos, aparatos en el
corazón, micrófonos en el abdomen, etc. En las mujeres es frecuente la relación con la
sexualidad, sintiendo que abusan de ella personas lejanas, marcianos, etc.
Otras alucinaciones pueden ser táctiles y más raras las olfatorias o cualquier sensación o
influencia corporal que sea experimentada como hecha desde afuera.
Las alucinaciones que deben hacer plantear al médico que el cuadro no corresponde a una
esquizofrenia son las alucinaciones visuales, que hacen sospechar con más fuerza un cuadro
orgánico.
Las alteraciones de la psicomotricidad en conjunto dan origen al llamado síndrome
catatónico, caracterizado por estupor catatónico, catalepsia, obediencia automática y
conductas en eco, como ecolalia y ecopraxia.
Esquizofrenia: Subtipos clínicos.
Las alteraciones de las funciones psiquiátricas en la esquizofrenia generan una serie de
síntomas. Todos los cuadros esquizofrénicos tienen en mayor o menor grado algunos de los
síntomas de las diferentes alteraciones psíquicas. En virtud de las manifestaciones
preponderantes, se pueden clasificar los cuadros esquizofrénicos en tres subtipos clínicos:
1.- Esquizofrenia de tipo paranoide.
En este caso lo más importante está en la presencia de delirios más o menos sistematizados.
Estas ideas, sistemas, percepciones y ocurrencias delirantes pueden ser de distintos tipos:
a. Tipo persecutorio: por organizaciones o grupos conocidos (más o menos importantes)
o desconocidos como gobiernos, la CIA, la KGB, los judíos, los masones, etc.
b. Tipo grandioso: Presencia de capacidades extrañas como predecir el futuro,
descubrimiento de cosas, ideas geniales, etc.
c. Tipo somático: ideas delirantes acerca del cuerpo como que le corazón ya no late, los
intestinos están vacíos o podridos, le sacaron el cerebro por la nariz, etc.
d. Tipo religioso-místico: El paciente se cree el hijo de Dios, elegido de Dios, ser dios
mismo, ser el diablo, que organiza el juicio final, etc.
e. Tipo sexual: Ideas delirantes de naturaleza sexual como que todos saben de su
sexualidad, violaciones permanentes, que es convertido sexual, invertido sexual,
cambio de órganos sexuales, que es de un sexo cuando siempre ha sido de otro, etc.
f. Tipo nihilista: Cree que le mundo es una farsa, se sabe muerto, sabe que nada
existe,etc.
Estas ideas delirantes se acompañan frecuentemente de pseudoalucinaciones auditivas y
todos los síntomas son típicamente positivos con poca tendencia a síntomas negativos.
En general este subtipo clínico tiene un comienzo más tardío (20-25 años), con una
personalidad más madura y mantenida, que es más estable y permite que el delirio se
mantenga durante mucho tiempo o cambie muy poco luego de instalarse.
Se da muchas veces la doble contabilidad como una alteración de la unidad del yo, donde el
sujeto puede vivir el mundo real (por ejemplo, la pobreza del hospital) y al mismo tiempo sin
que tome contacto alguno, puede vivir el mundo delirante (como que es el hijo de Dios o que es
el rey de algún país).
Este tipo de esquizofrenia puede llegar a ser tan grave que constituya por sí mismo un
trastorno delirante.
2.- Esquizofrenia hebefrénica o desorganizada.
Es un cuadro que comienza más tardíamente (14-16 años), por lo tanto, la personalidad del
sujeto no está formada y el pronóstico es mucho más malo. Es una esquizofrenia francamente
desorganizada en donde los rasgos del comienzo se parecen a la "edad del pavo" en la
adolescencia. Los pacientes hacen bromas pesadas, son pueriles, hacen comentarios
inadecuados y desubicados, con una conducta que parece desinhibida o desajustada. Hay
fuertes alteraciones de la volición con pérdida el sentido de la vida y pasando años sin hacer
nada luego de dejar el colegio o el trabajo.
Los pacientes tienen alteraciones significativas del curso del pensamiento más que del
contenido como el esquizofrénico paranoide, y rápidamente llegan a disgregarse. Además se
asocia a una afectividad fuertemente alterada, inapropiada, plana e incluso autista, con poco
contacto con las personas y consigo mismo, apareciendo lejano y pobre afectivamente.
El aspecto general frecuentemente es bizarro, desgarbados y francamente sucios y
desaseados, exageradamente cochinos en relación a su ambiente social.
En suma, en estos pacientes son más predominantes los síntomas negativos o defectuales.
3.- Esquizofrenia de tipo catatónico.
Predominan los síntomas catatónicos de la esfera psicomotora o síndrome catatónico. Tiene un
comienzo más tardío que el hebefrénico. Además tienen mejor pronóstico, aún con el riesgo
vital al que están sometidos durante las crisis. Estos pacientes oscilan entre la inhibición y la
excitación, y así puede un paciente cursar con un cuadro clínico (más bien raro) llamado
catatonía periódica con tendencia a producirse el síndrome catatónico el forma periódica. Los
más importantes de los signos del síndrome catatónico son:
a. Estupor catatónico: Inmovilidad absoluta del sujeto, no obedece ni resiste órdenes y
está como retraído inmóvil. En esta situación pueden pasar horas o días, lo que
constituye una situación de urgencia, por la falta de alimentación y de ingestión de
líquidos, o bien por la retención urinaria y de las deposiciones, todo lo cual lleva a
complicaciones médicas potencialmente mortales. El pseudo-estupor es un estado
menos acentuado en que le paciente puede seguir con la mirada o moverse
lentamente, pero sigue siendo grave.
b. Catalepsia: El sujeto se mantiene fijamente en una posición durante ratos más menos
largos (varios minutos). Hallazgos posibles son la presencia de una "almohada
psíquica" (cabeza apoyada en una almohada inexistente, o sea, con la cabeza en el
aire) y la flexibilidad cérea donde los músculos están como cera debido a que hay
hipotonía muscular agonista y antagonista que permite que el paciente mantenga
posiciones muy incómodas sin agotarse.
c. Obediencia automática: El paciente acepta sin oposición alguna todas las órdenes del
examinador. Como muchas veces el paciente está conciente de este hecho, puede
aceptar las cosas que él desee y no debe extrañar que no obedezca algunas órdenes.
Por ello, esta obediencia es bizarra y muy caprichosa.
d. Conductas en eco o de imitación: Como la ecolalia que asemeja la conducta de
payaseo de un adolescente, pero que no despierta en el examinador la sensación de
que el paciente se divierte con hacerlo y también la ecopraxia donde la persona hace
los movimientos o gestos igual que los que realiza el examinador.
e. Negativismo en la conducta: Hay resistencia a cuanto se le solicite al paciente que
haga. En este caso, no se entiende de dónde proviene tal resistencia, a diferencia del
oposicionismo (propio de los cuadros neuróticos y no de la esquizofrenia) donde hay
una intención evidente de oponerse a lo que el examinador le solicite al paciente con
un motivo más o menos aparente. Hay distintos tipos de negativismo: 1.- Negativismo
activo donde el paciente hace exactamente lo inverso a lo que se le pide, como,por
ejemplo, sentarse cuando se le solicita que se ponga de pie. 2.- Negativismo pasivo,
cuando el paciente simplemente se rehusa a hacer lo que se le pide. 3.- Negativismo
interno, cuando el paciente se niega a sus propias funciones internas como retención
de heces u orina, negarse a consumir alimentos o líquidos, que puede conducir a un
cuadro grave y de manejo de urgencia.
f. Estereotipias: deben distinguirse de los tics, ya que corresponden a movimientos
repetitivos activamente ejecutados por el sujeto, monótonos y que no corresponden a
alguna razón o motivo que se pueda entender en su producción. Generalmente (a
diferencia de los tics) son movimientos complejos e inútiles que no sirven a ninguna
finalidad, como movimientos de ciertas partes del cuerpo, gestos permanentes de la
cara, de las manos.
g. Las estereotipias de lenguaje son dos o tres palabras que se repiten frecuentemente en
el discurso del paciente y sin ningún motivo aparente para decirlas, lo cual ayuda a la
disgregación del curso del pensamiento.
La estereotipia de lugar consiste en que el paciente se va a cierto lugar y hacen el
mismo gesto o movimiento repetidamente.
Todas estas estereotipias son incomprensibles y no se entiende el significado.
h. Hiperkinesia psicomotora: es todo lo contrario del estupor. Se produce una agitación
psicomotora que puede comenzar lenta o bruscamente con intensa intranquilidad,
inquietud, ausencia de reposo o descanso y varios días sin dormir. Cadavez son más
incontrolables conduciendo a daño al medio ambiente (terceros o cosas) y a sí mismos.
Puede llevar a estados de agotamiento con riesgo vital del paciente, además de que
puede conducir a actos brutales por lo que son muy peligrosos para los familiares y su
entorno. Otro peligro importante (y que es indicación de hospitalización) es la
posibilidad de suicidio y automutilación.
4.- Esquizofrenia indiferenciada.
No se puede adscribir el cuadro clínico a ninguno de los subtipos descritos, ya que presenta
una mezcla mayor o menor de los diferentes tipos de esquizofrenia.
Esquizofrenia: Diagnóstico, evolución y pronóstico.
Todo cuadro esquizofrénico tiene ciertas características generales que deben ser consideradas
a la hora de plantear el diagnóstico de psicosis esquizofrénica:
1.- Nunca se debe plantear el diagnóstico en presencia de alteración de conciencia del
paciente, por lo cual se debe sospechar otra patología, principalmente un cuadro orgánico.
2.- Hay que pensar en un cuadro esquizofrénico en personas jóvenes (adolescentes y adultos
jóvenes) cuando lo central que aparece en el sujeto son las manifestaciones que le hacen
parecer extraño, absurdo y bizarro frente a los demás, sin que sea comprensible, teniendo la
sensación de que no se puede llegar a la persona. Todo esto debe estar alejado
temporalmente del consumo de drogas.
3.- De alguna forma "esquizo" (escindido, separado) el paciente va a funcionar relativamente
bien, pero como si todas las partes de su existencia no tuvieran una dirección prioritaria, como
"si toda la orquesta estuviera bien, pero sin un director". Así se explica la escisión del curso del
pensamiento, escisión del contenido del pensamiento y de los afectos, y doble orientación
(doble contabilidad) en cuanto a la identidad del yo, donde el paciente vive al mismo tiempo el
mundo "real" y su vivencia delirante. Es importante considerar que el sujeto no vive esta
escisión y, por ello, no lo relata activamente y debe ser buscado dirigidamente.
4.- Los síntomas (cuadros, subtipos) pueden cambiar con el tiempo y en un paciente puede
vivir primero un cuadro de predominio de ideas delirantes y posteriormente puede haber
predominio de los síntomas catatónicos.
5.- La esquizofrenia siempre está "coloreada" por el medio cultural e intelectual en el que se
desenvuelve el sujeto. Así, los pacientes más inteligentes tienen mayor productividad y delirios
más sofisticados y más "interesantes".
6.- Estos cuadros pueden conducir a que el esquizofrénico consuma alcohol y drogas. Por ello,
debe hacerse el diagnóstico diferencial con el abuso de substancias. Esto puede ser
fundamental en el pronóstico, porque un sujeto que presenta consumo de drogas o alcohol
puede llegar a un cuadro psicótico irreversible. Por lo tanto, las drogas y el alcohol pueden
actuar como desencadenantes o como mantenedores de esta condición.
Con estas características generales de la esquizofrenia, Schneider describió aquellos síntomas
que son muy importantes en el diagnóstico. Aunque no son muy frecuentes en su presentación,
cuando están (uno o dos de ellos) es bastante probable que se trate de una esquizofrenia,
siempre y cuando no se exista concomitantemente una alteración de conciencia. Estos
síntomas, fueron llamados por Schneider los síntomas de primer orden y corresponde a:
1.- Percepción delirante.
2.- Pensamiento sonoro.
3.- Voces que dialogan entre sí.
4.- Robo del pensamiento.
5.- Voces que se acompañan de comentarios.
6.- Imposición del pensamiento.
7.- Difusión del pensamiento.
8.- Todos los síntomas de "lo hecho" (del querer, del sentir y del actuar) originados desde el
mundo externo al sujeto.
En 1980, Crow clasificó a la esquizofrenia en dos tipos, con alguna diferencia en cuanto al
tratamiento y la evolución:
1.- Esquizofrenia tipo I: Se caracteriza por tener síntomas positivos. Habría una función
alterada, predominando la alucinación y los delirios, con una conducta bizarra asociada.
Posiblemente hay alteraciones de los neurorreceptores dopaminérgicos, por lo cual serían
especialmente sensibles a los psicofármacos neurolépticos.
2.- Esquizofrenia tipo II: Se caracteriza por tener síntomas negativos. En este caso, las
funciones están perdidas totalmente, con destrucción de algunas zonas cerebrales. Habría
mayor predominio de embotamiento afectivo, anhedonia, falta de voluntad y una alogia (pérdida
de la lógica). Tienen peor pronóstico y responden mucho más mal a la terapia con
medicamentos, aun cuando se ha tratado de mejorar esta situación con los neurolépticos
atípicos, pero es difícil que se pueda revertir el mal resultado de las terapias farmacológicas.
La esquizofrenia puede tener cuatro formas evolutivas:
1.- Esquizofrenia "episódica" donde los síntomas se presentan en forma de episodios o crisis.
2.- Esquizofrenia contínua, donde los síntomas han estado permanentemente desde el
comienzo y sin remisiones.
3.- Episodio único con remisión parcial.
4.- Episodio único con remisión total.
La esquizofrenia es una afección relativamente frecuente. Tiene una prevalencia de 1 a 1,5%.
Aparentemente (aunque los datos son controversiales) se daría más en las ciudades y en las
clases sociales más bajas, pero esto es último es discutible, porque cabe la posibilidad de que
el paciente esquizofrénico descienda de clase social por la enfermedad misma. Además en
países más desarrollados se ha visto que la red de apoyo familiar es más pobre, por lo cual el
pronóstico es más malo, en relación con los países menos desarrollados.
La edad de comienzo bordea los 14-16 años en adelante y es muy raro que se inicie después
de los 40 años. Podría tener algunas características estacionales, pero no está muy claro.
Criterios diagnósticos del DSM-IV.
Criterio A.- El paciente debe tener dos o más de los siguientes síntomas característicos:
1.- Delirio.
2.- Alucinaciones.
3.- Lenguaje desorganizado (por ejemplo, laxo).
4.- Síntomas catatónicos.
5.- Síntomas negativos (aplanamiento afectivo, pérdida de voluntad o alogia).
Criterio B.- Disfunción social y laboral, ya que desde el comienzo de la enfermedad el
esquizofrénico tiene áreas importantes de malfuncionamiento, ya sea en el trabajo, cuidado
personal o relaciones interpersonales, las cuales están claramente disminuidas. (por lo tanto,
de ello se deduce que los síntomas son graves).
Criterio C.- Tiene que haber una alteración del modo de ser de la persona de por lo menos 6
meses de evolución. Los síntomas agudos deben haber durado por lo menos un mes, aunque
los comportamientos extraños deben durar un tiempo previo. Para plantear el diagnóstico de
esquizofrenia se debe tener, por lo tanto, un cuadro prolongado.
Criterio D.- No tienen que haber trastornos afectivos concomitantes.
Pesquisa de esquizofrenia en medicina no psiquiátrica.
En la práctica médica general, habitualmente no se reciben casos graves, sino pacientes que
están recién iniciando su enfermedad, especialmente en adolescentes (entre 14 y 20 años).
Estos síntomas pueden simular lo neurótico, y de ahí su denominación de síntomas
pseudoneuróticos. Los más importantes son:
1.- Payaseo: La persona comienza a tener una actividad (como tienen los adolescentes) de
payaseo que característicamente debe tener una inadecuación, desmesura y aspecto bizarro,
pasándose de la raya quedando fuera de contexto.
2.- Desgana: Aparentemente es físico, pero es tan fuerte que no se corresponde con la
apariencia de la persona. El sujeto se "cansa" en actos mínimos, como tomar el lápiz o prender
el televisor, siendo muy exagerado y desmedido. Ellos mismos notan que es como un desgano
absoluto con episodios de hiperactividad y luego vuelve el mismo desgano, que lo lleva a
quedas postrado en cama.
3.- Descuido personal excesivo con un arreglo personal extravagante. Hay falta de limpieza,
mal olor, pelo sucio, rapados extraños, pintura/tintura excesivamente "rara" del pelo. Estos
síntomas son mucho más acentuados de lo que se considera empíricamente normal.
4.- Pérdida de propositividad vital. La persona (sin haber un motivo claro) pareciera que corta
su vida y deja de hacer todas las actividades rutinarias, sin que nadie denote que algo
realmente le interesa hacer.
5.- Desconcentración primaria. La persona no puede entender una hoja escrita, dos frases, se
desconcentra viendo televisión o escuchando radio, etc. Se sabe no distraído ni con
inseguridad para entender, sino simplemente no entiende.
6.- Sensación de angustia invasora, no puede decir de qué se trata y no se acompaña de
síntomas neurovegetativos. Sólo hay angustia en cualquier momento o circunstancia sin una
causa aparente. El sujeto puede cambiar su actividad del día hacia la noche, donde
frecuentemente hay asociación con alcohol, que aparece como una manifestación más de la
esquizofrenia inicial.
7.- Ausencia de conciencia o noción de enfermedad.
8.- Lenguaje francamente indicativo.
Todos estos síntomas hacen sospechar el diagnóstico de esquizofrenia, y ante ellos el médico
debe estar atento, pero además podría darse cuenta de la dificultad para empatizar con el
paciente o vibrar con sus problemas, manteniéndose una distancia en la relación médicopaciente,
lo que ha dado en denominar "sentimiento precoz".
El pronóstico en la esquizofrenia se puede esquematizar en la clasificación de los cuadros
esquizofrénicos en:
a. 25% de los pacientes cura ad-integrum o muy cercano. Mantienen una vida normal
tanto, profesional como personal.
b. 25% de los pacientes mejoran, pero quedan con síntomas "residuales", por lo que no
rinden como antes del inicio de la esquizofrenia.
c. 25% de los pacientes tienen importante compromiso sintomático y en la vida social y
laboral. Son incapaces absolutamente de trabajar debido a su bajo rendimiento.
Requieren permanentemente ser tratados y cobijados, pero pueden vivir más o menos
bien en sociedad.
d. Finalmente, un último 25% de los pacientes tienen una esquizofrenia francamente
devastadora. Están absolutamente incapacitados para labores mínimas aún con
tratamiento, debido a que pueden mejorar un poco, pero luego recaen fácilmente con
largos períodos de hospitalización sin que puedan vivir su vida ni siquiera más o menos
normal.
Esto se ha mantenido en los diversos estudios clásicos sobre la esquizofrenia, aún con los
cambios en las estrategias terapéuticas. Es importante considerar que en los dos grupos
intemedios, el tratamiento a permanencia mejora fuertemente el pronóstico, ya sea evitando la
aparición de los síntomas o controlándolos cuando aparecen permitiendo una mejor calidad de
vida.
Esquizofrenia
¿Qué causa la esquizofrenia?Las principales áreas cerebrales implicadas en la fisiopatología de la esquizofrenia son los lóbulos frontales , estructuras límbicas como la amígdala, el hipocampo y giro parahipocámpico, y ganglios basales, en particular el núcleo estriado (conformado por el núcleo caudado y putamen) y el núcleo accumbens. Otras áreas afectadas son el tálamo y el tallo cerebral.
En esquizofrenia aumenta el tono dopaminérgico en el núcleo accumbens y el estriado, desencadenando una inhibición permanente del circuito cortico-estriado-tálamo-corticalque mantiene el lóbulo prefrontal hipoactivo, causando los síntomas negativos de la esquizofrenia. Por otra parte, las células del núcleo accumbens que debían estar inhibidas permanecen activas produciendo los síntomas positivos.
nsoriales.Hipótesis dopaminérgicaEsta teoría surgió de dos observaciones:
Estudios imagenológicos con sustancias radiactivas mostraron que los pacientes con menor actividad prefrontal ejercían peor las tareas asignadas. Encontraron también un aumento sustancial de la actividad dopaminérgica en el estriado. Estas dos alteraciones tuvieron una correlación inversa indicando un mecanismo patofisiológico común.Aunque la hipótesis dopaminérgica explica algunos de los hallazgos clínicos de la esquizofrenia y ha sido útil en su tratamiento, no es muy específica. Los antipsicóticos convencionales son útiles en todos los episodios sicóticos sin importar su origen, de lo que se puede concluir que la hiperactividad dopaminérgica no es un hallazgo único de la esquizofrenia. Actualmente se cree que la esquizofrenia es un trastorno heterogéneo causado por alteraciones en múltiples vías neuronales, implicando también alteraciones en otros neurotransmisores. Adicionalmente, algunos estudios neurofisiológicos han demostrado el aumento de liberación de dopamina como reacción a la administración crónica de medicamentos antipsicóticos, lo que implicaría un estado hipodopaminérgico.
Rol de la serotonina en pacientes esquizofrénicos
Se ha encontrado una disminución en la densidad de receptores 5-HT2A (del inglés, 5-Hydroxytryptamine subtipo 2A) y un aumento de los 5-HT1A en la corteza prefrontal de pacientes con esquizofrenia.Actualmente se utilizan en el tratamiento de esquizofrenia antagonistas de dopamina y serotonina tales como clozapina, risperidona y sertindole, todas ellas con potente acción antiserotoninérgica. Se considera que el bloqueo de los receptores 5-HT2 juega un papel crucial en el control de los síntomas sicóticos y la prevención de efectos secundarios motores relacionados con el bloqueo de receptores D2, pues al bloquear los receptores 5-HT2 estimulan las neuronas dopaminérgicas permitiendo la liberación del neurotransmisor en el putamen y la corteza prefrontal.
La afinidad por los receptores D2 y 5-HT2 varía ampliamente entre los miembros de esta familia.La serotonina también ha sido implicada en la producción de comportamientos suicidas e impulsivos que pueden observarse también en pacientes esquizofrénicos.La principal fuente de serotonina en el sistema nervioso central es el núcleo dorsal del rafé, que inhibe la transmisión dopaminérgica en el núcleo ventral del tegmento y la sustancia nigra, pertenecientes a los circuitos nigroestriado y mesocortical respectivamente. Esta función es mediada por los receptores 5-TH2A.
Se ha demostrado que la administración a largo plazo de agentes antipsicóticos disminuye la actividad de las neuronas noradrenérgicas en el locus ceruleus, haciendo al paciente más propenso a recaídas. Sin embargo el papel de la norepinefrina y sus interacciones con los sistemas dopaminérgicos no está claro aún.
Rol de los aminoácidos en pacientes esquizofrénicosSe ha encontrado disminución del número de neuronas gabaérgicas en el hipocampo de pacientes esquizofrénicos. Esto en teoría podría explicar un aumento de la actividad dopaminérgica y noradrenérgica.
El glutamato también ha sido involucrado en la génesis de la enfermedad basándose en el modelo de psicosis secundaria a fenilciclidina; con respecto a este neurotransmisor excitatorio se han propuesto 3 hipótesis; hiperactividad, hipoactividad y neurotoxicidad mediada por glutamato.
Disfunción de la inhibición corticalMúltiples observaciones indican que el problema básico en pacientes esquizofrénicos es la falta de inhibición cortical.En estudios imagenológicos de estos pacientes se ha visto una disminución notable del volumen de la materia gris; estudios neuropatológicos de estos especímenes muestran alteraciones morfológicas en las interneuronas gabaérgicas inhibitorias principalmente en la corteza prefrontal, la porción anterior del giro cingulado y el hipocampo.Las alteraciones motoras observadas en este tipo de pacientes (falta de coordinación, agitación, catatonia) son explicadas por disminución de la inhibición cortical; estudios cognitivos muestran que estos pacientes filtran inadecuadamente los estímulos externos, probablemente debido a un excesivo tono dopaminérgico subcortical, y disminución en la actividad de las proyecciones corticales inhibitorias.Freedman y colaboradores realizaron estudios neurofisiológicos con estímulos auditivos encontrando alteraciones en la inhibición de las respuestas a dichos estímulos.Estudios cognoscitivos demuestran alteraciones fundamentales en la filtración de estímulos externos, probablemente por aumento del tono dopaminérgico subcortical que inhibe las proyecciones corticales inhibitorias.
Daskalakis y colaboradores utilizaron estimulación magnética transcraneana TMS (del ingles, Transcranial Magnetic Stimulation) para medir la inhibición cortical con un método no invasivo. Por convención, en este tipo de estudios se hacen 3 mediciones: pulsos pares (comparando un pulso por debajo del umbral con el pulso que produce la respuesta motora), período silente cortical e inhibición transcallosa. El estudio mostró alteraciones en los 3 parámetros en los pacientes esquizofrénicos sin tratamiento; los pacientes bajo régimen farmacológico presentaron mejor inhibición cortical; este resultado fue mucho más positivo con antipsicóticos atípicos que con haloperidol. Los antipsicóticos clásicos corrigen las alteraciones de inhibición cortical hasta alcanzar la línea de base, mientras los atípicos inducen resultados superiores a los encontrados en pacientes control, esto puede ser explicado por una regulación negativa sobre los receptores GABAA que fue demostrada en modelos animales con olanzapina.En estos casos el déficit de pulsos pares se correlacionó con la severidad de los síntomas sicóticos; los otros indicadores de inhibición cortical no tuvieron relación con las manifestaciones clínicas. Se cree que la inhibición de pulsos pares es mediada por interneuronas GABAA que podrían ser responsables de las manifestaciones sicóticas, mientras el periodo silente cortical sería mediado por interneuronas GABA B.Las alteraciones en la inhibición transcallosa pueden deberse a disrupciones de las vías nerviosas cruzadas o alteraciones de las interneuronas inhibitorias locales.También se encontró que los pacientes no tratados tenían un umbral motor de reposo menor que los controles; sin embargo esta variable no se vio afectada con el control farmacológico de la transmisión de glutamato, GABA o dopamina. Estudios previos no demuestran diferencias significativas entre el umbral motor de reposo de pacientes esquizofrénicos comparados con controles sanos; se requiere mayor investigación al respecto.
Hallazgos neuropatológicos en pacientes con esquizofreniaUno de los hallazgos más comunes en pacientes esquizofrénicos es una disminución generalizada del volumen cerebral secundario a una pérdida de axones, dendritas y sinapsis, a los que en conjunto se les conoce como neuropilo. Las áreas más severamente afectadas son el sistema límbico, la corteza prefrontal dorsolateral y los ganglios basales.
Ante la sobresaliente ausencia de gliosis, se ha postulado que los mecanismos responsables del origen de la enfermedad ocurren durante el segundo o tercer trimestre de gestación antes de la maduración de las células gliales. Otra hipótesis dice que la esquizofrenia se debe a una aceleración de procesos apoptóticos de las células gliales.Estudios post mortem han mostrado disminución en el tamaño de la amígdala, hipocampo y giro parahipocampal. En el hipocampo también se han reportado alteraciones en la arquitectura (desorganización neuronal). Estas alteraciones influyen en el espécimen macroscópico de patología produciendo una pronunciación más marcada del surco colateral

